De la pesca a la conservación: tratamiento sostenible del agua de transformación del pescado
Los efluentes generados tienen características diversas, y hay varios factores que son relevantes para la carga contaminante de las aguas residuales, como el tipo de procesamiento, el material utilizado o el tipo de pescado, la rutina de funcionamiento de la planta, etc.
A excepción del agua de refrigeración, todos los efluentes generados en la transformación de conservas de pescado deben dirigirse a una planta de tratamiento.
Los principales problemas medioambientales de este tipo de industria están relacionados sobre todo con el consumo de grandes cantidades de agua, que se origina principalmente en los siguientes procesos:
- Hielo derretido contaminado con sangre;
- Agua de salmuera procedente del tratamiento y lavado del pescado;
- Agua de descongelación y agua de aclarado de la fase de recepción;
- Agua con sangre, vísceras y restos de pescado;
- Sangre y residuos líquidos del procesado;
- Aceites y restos de la preparación de alimentos;
- Agua procedente del lavado de latas, equipos e instalaciones.
Como resultado, se producen grandes cantidades de aguas residuales, que son especialmente difíciles de tratar debido a su alto contenido en materia orgánica y sales, así como en aceites y grasas.
